MISIÓN

Difusión de Autores

Desde su origen –y reforzándolo con hechos como la creación de la Biblioteca Graciela Cabal– la SEA busca promover la lectura y difusión de los autores argentinos. Por eso, junto con la solicitud de ingreso a nuestra entidad, pedimos la donación de obras de cada uno de nuestros asociados para ampliar el fondo de nuestra Biblioteca. Asimismo, hemos adquirido con presupuesto propio más de tres mil libros de autores argentinos, estuvieran ellos o no asociados a la SEA, para que puedan ser consultados en la Biblioteca.

 

Planes de Lectura

El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo “amar”…, el verbo “soñar”…

Daniel Pennac

Somos lectores y por eso somos escritoras y escritores. Tenemos la dicha de disfrutar de la lectura como una experiencia estética irrepetible.

La lectura es la que nos transporta a un lugar diferente. Reflexionamos, aprendemos y escribimos a través de ella. Sí, escribimos porque la lectura nos enreda en la escritura y la escritura nos enreda en la lectura, replicando una la trama infinita, múltiple.
Nosotros, las escritoras y escritores que integramos la SEA, pretendemos que niños, jóvenes, adultos, que aquellos que no tienen acceso a los libros, y que también la población con capacidades diferentes, les llegue la lectura. Por eso, desde nuestros comienzos fundacionales. inauguramos ciclos de prácticas lectoras informales, abiertas, desacralizadas.

El Café de la SEA por aquel entonces y El Café de la SEA de hoy son un ejemplo de lecturas sociales para disfrutar. Lecturas poesía, cuentos, fragmentos de novelas, reportajes donde el escritor intereactúa con el lector. Lector con lector, lector con escritor. Pero a medida el mundo se fue ensanchando en diversidad y tecnologías, nuestros objetivos también se fueron ampliando: la delegación de la SEA Neuquén, cuyo Presidente es Raúl Mansilla, realizó en 2006 un Plan de Lectura, titulado Plan de Reparación de la Cultura Escrita en el norte de la Patagonia. Este plan consistió en un cronograma de actividades destinadas a promover la lectura y revalorizar la palabra como práctica codificadora de la cultura universal y a la vez que generadora de identidad. Resulta imprescindible recordar que una parte significativa de la población de dicha región tiene antepasados poco alfabetizados o provenientes de culturas ágrafas como la mapuche. Para este segmento social, a menudo el más postergado, la cultura escrita es un elemento extraño que aparece como un mandato sin objeto. Mandato que llega desde la escuela indiscriminadamente a todos los alumnos impregnando a todos los hogares. Pero sin objeto, porque no viene acompañado, como cabría suponer, de libros. A este emprendimiento se sumaron la Universidad Nacional del Comahue, el Instituto Italiano di Cultura –a través del aporte de libros de su colección Un mar de Sueños–, la Secretaría de Cultura de la Nación y el Fondo Nacional de las Artes, entre otros. Es digno destacar que este plan de reparación de la cultura escrita en la Patagonia fue desarrollado por escritores y docentes, hecho que le otorga un condimento especial para la captación y en este caso, la formación de lectores. Los resultados fueron excelentes, y culminaron con un concurso en donde los escritores de la región elegidos fueron publicados en una colección coeditada con el Ministerio de Educación de la Nación y de la que se repartieron miles de ejemplares.

Desde nuestra SEA central hemos diseñado una Campaña de Lectura seguida de un Plan titulada “Leer Despierta”, que ha sido presentada al Fondo Nacional de las Artes para que en forma interdisciplinaria, podamos implementarla. Esta Campaña tuvo por objeto poner en movimiento a todos los actores que componen la cadena del libro. Nuestro propósito es mostrar que la lectura es una actividad placentera, accesible a toda la población, y básica para incrementar la capacidad de pensamiento. Es decir: como fuente de placer y conocimiento. La lectura dignifica, incluye en el sistema social, vuelve al ser humano más crítico y reflexivo, menos proclive a la aceptación de relaciones esclavizantes o dominantes. Es un derecho que debemos tener todos los habitantes del país para participar de la lucha contra la desigualdad social, la marginalidad y la pobreza. La lectura, además de su reconocimiento como derecho fundamental, y como condición para el progreso de los países, se ha ido situando cada vez más en relación con los diferentes temas que hacen parte las cuestiones sobre el desarrollo. Es así que podemos advertir cómo se registra una veta muy rica de planteamientos que permiten enfatizar la relación entre lectura y desarrollo, lectura y ciudadanía, lectura y democracia, lectura y participación, lectura e inclusión social. Es decir, que permite a la ciudadanía cuestionar las decisiones que se toman con respecto a nuestro presente y futuro.

Como herramienta indispensable para el mejoramiento de la productividad de la economía, la lectura permite la creatividad artística, el conocimiento científico y tecnológico, y sobre todo reflejar un proyecto de comunidad. Nuestro gran desafío como escritoras y escritores es recuperar la tradición de que nuestros libros, editados en la Argentina, ocupen los anaqueles de librerías y bibliotecas del mundo de habla hispana. De esta manera, la palabra de nuestros escritores está disponible para ser elegida por algún lector, por ello desde la SEA, sin mandatos, sin imperativos, sin confundir deseo con necesidad, y enfatizando que estos programas deberían ser políticas de Estado, proponemos que la lectura de nuestros escritores y escritoras sea la que se elige porque nos transforma y, por sobro todo, porque despierta. Y con los ojos abiertos. es muy posible que podamos ser más libres.