Sea, Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina

La SEA, Sociedad de escritores y escritoras de la Argentina

Inauguración del Monte de los Escritores y los Periodistas – 2007


Homenaje de la SEA en la Inauguración del Monte de los Escritores y los Periodistas

PASEO DE LOS DERECHOS HUMANOS, MARZO DE 2007


Con la intención de fundar un espacio de recordación y reflexión, la Fundación Memoria Histórica Social Argentina propuso en 1991 al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la creación de un bosque en conmemoración a las víctimas del terrorismo de Estado. Fue en 2003 cuando se decide destinar siete hectáreas del Parque Indoamericano al futuro Paseo de los Derechos Humanos.


En marzo de 2007, como parte de las actividades programadas al cumplirse 31 años del golpe militar, la SEA fue invitada a inaugurar en el Paseo de los Derechos Humanos un “Monte de los Escritores”, semejante a otros conjuntos arbóreos que recuerdan a los caídos de distintas comunidades sociales y culturales.


A propuesta del compañero Oscar Taffetani –aprobada por la Comisión Directiva– nuestra organización invitó a la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) a compartir el espacio. En el centro del Monte, una hoja de acero que evoca las hojas de papel, tan familiares a los escritores y los periodistas, completará el homenaje. A propósito del acto de inauguración del rebautizado “Monte de los Escritores y los Periodistas”, el público presente también pudo recorrer el Paseo y homenajear otras comunidades que allí están representadas. Por la UTPBA habló su secretaria de Derechos Humanos, la periodista Ana Villarrea, y Y por la SEA lo hizo su presidenta, Graciela Aráoz.




Palabras de la presidenta de la SEA, Graciela Aráoz

Amigos de la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina; amigos de Memoria Abierta; delegaciones y representaciones aquí presentes; compañeras y compañeros:


Entre los once montes que ha venido sumando este Paseo de los Derechos Humanos –diseñado y construido gracias a la iniciativa y el esfuerzo de la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina– hay uno que se llama “De los Escritores y Periodistas”. ¿Por qué un solo monte –preguntará alguien– para estos dos oficios y estas dos comunidades profesionales que tienen su propia identidad y que van por caminos paralelos y diferentes?


La razón es simple: casi 40 nombres de los que están grabados en esa hoja de acero que descubriremos hoy, son nombres de compañeros que eran escritores y a la vez periodistas. Allí están, por ejemplo, en esa chapa de acero, los nombres de Miguel Ángel Bustos, Haroldo Conti, Roberto Santoro, Rodolfo Walsh, Francisco Urondo y Héctor Oesterheld. Y están Lucina y Oscar Barros, Claudio Grandi, Juan Carlos Higa, Dardo Dorronzoro, Tilo Wenner, todos periodistas y escritores. Hay otros compañeros que fueron predominantemente –vocacionalmente– escritores. Y están los que fueron, más que ninguna otra cosa, periodistas. Todos ellos comparten, junto a los trabajadores y estudiantes desaparecidos, junto a las militantes y los militantes con nombre y apellido, y junto a los más ignorados “NN” de la noche militar, una Memoria. Comparten una “verde memoria”, como la llamó nuestro querido escritor y periodista Haroldo Conti. Eso lo podemos sentir en los jóvenes algarrobos de este montecito que inauguramos hoy. Y también lo podemos sentir junto al grueso tronco de aquel álamo carolina que cuidaba Haroldo Conti, en un pueblito de la provincia de Buenos Aires. La Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina, desde su misma creación, ha cultivado la Memoria de las compañeras y compañeros caídos, y ha rescatado textos, poemas e historias que ya integran el libro Palabra viva, cuyas ediciones –la primera está agotada–, nos hablan del deseo de las generaciones presentes de recoger ese legado. Con el mismo espíritu, impulsamos por estos días una ley de Pensión para las Escritoras y Escritores que llegan desprotegidos al último ciclo de sus vidas. Y con el mismo espíritu venimos aquí a alentar, a dar calor humano y afecto a estos arbolitos que se confundirán mañana con todos los del Parque, y que juntos construirán, en este sector de la ciudad de Buenos Aires, la “Verde Memoria”. Sea ésta otra forma de recordar y homenajear a tantos compañeras y compañeros que ya no están.


Muchas gracias