Sea, Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina

La SEA, Sociedad de escritores y escritoras de la Argentina

AUTORES

CARLOS OSCAR GODOY

CARLOS OSCAR GODOY desaparecido en la dictadura militar argentina

«Carlos Oscar Godoy fue secuestrado en Córdoba el 7 de julio de 1976. Fue visto en La Perla en ese mes. Había nacido el 25 de abril de 1951 en Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos. Su familia se vino a vivir a Córdoba en 1962. Militó en el Peronismo de Base hasta entrado el 73, cuando este se disuelve, y, luego de un tiempo de búsqueda, entra en la JUP. En 1973 empieza a estudiar Cine en la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba, allí lo conocí y nos enamoramos. Formamos parte del Centro de Estudiantes. Su padre era ferroviario y su madre costurera. Hizo al menos dos cortos. Pero ese material ya es casi imposible de encontrar. Tengo una foto, y tengo otros poemas, ahora mando este que tengo en unos papeles garabateados antes de que lo secuestraran. Lo levantaron en la Ciudad Universitaria, la hermana conservó estos papeles y algunas fotos que se salvaron de los allanamientos, y etc., etcétera.»
[Testimonio de Ana Mohaded.]

[Poemas sin título]

Para la muerte

quiero la luz,

el color de las llamas

para que el calor de la lucha

marche con mis cenizas.

Quiero seguir sintiendo esa lucha sobre mí,

y la lluvia,

y los fríos,

y la sombra de un árbol,

y la Revolución

y todo lo que hoy me tiene junto a ti.

Me cuesta saber
que estás detrás de cada deseo mío

arrugando la carne de tus muslos

y la piel de tus senos.

Me cuesta saber

que estás creciendo a mi lado,

quizás acortando todo lo que para la vida

y nuestra lucha tenés dentro de vos.

Me cuesta mirarte de noche

dormir en mi pecho,

rozarte los brazos,

y la boca,

y sentir que te quiero.

Hoy, he medido los huesos

de mi cuerpo flaco,

y he calculado la fuerza

de mis músculos tensos.

Quería saber si aguantan el peso de tu amor

Me cuesta saber que seguiré queriéndote,

hasta que la lucha entregue

la roja mancha de la muerte

o el blanco jazmín de la revolución.

Me cuesta saber que quizás nunca apriete

el fruto de tu vientre

(...)

Hoy he medido la fuerza de mi lucha

la seguiré por mi pueblo

y por ti.

(1974)