Sea, Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina

La SEA, Sociedad de escritores y escritoras de la Argentina

AUTORES

JOSÉ CARLOS CORONEL

JOSÉ CARLOS CORONELdesaparecido en la dictadura militar argentina

José Carlos Coronel nació en Tucumán. Acusado de pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), fue sentenciado a cinco años y seis meses de prisión. Lo amnistió el gobierno peronista en 1973. Ya como integrante de Montoneros, fue muerto en combate en septiembre de 1975. Publicó el libro de poemas Gestos y algo más.

Totalmente incomunicado


Totalmente incomunicado
la frase procesal se retuerce y avanza
como un gusano helado por mis huesos.
Tiemblo. Es el silencio.

                                            La oscuridad.
                                                                    El frío.

Las manos contra la pared las piernas bien abiertas
quiénes son tus compañeros dice una voz y los golpes
suenan en mi espalda como tormentas
calientes del verano en Tucumán.
La sangre en los labios las calles inundadas
los barquitos de papel el jadeo entrecortado
(las risas de los torturadores me bañan
en un aceite grueso y asfixiante).

Totalmente incomunicado
se repiten unos a otros los soldados
que me guardan
sus ojos negros a veces inocentes
se clavan en mí con curiosidad
me apuntan con sus armas si me muevo
pero les hablo y se acercan a mí
y comprueban que somos idénticos
pero se hace otra vez la noche
y vienen a buscarme.
¿Tienes frío? Preguntan y me desnudan a tirones.
El frío. Tiemblo. El frío atroz y amarillo
de sentirme impotente en un presente
constante y opresivo.
Este momento. Este golpe. Este sacudón
la pregunta lanzada como un ácido
sobre la piel
ellos y yo el aullido y el cuerpo
retorcido de dolor y asco.

Totalmente incomunicado
¿de quién? ¿de vos? ¿de mis hermanos
oprimidos? Ilusos pequeños hombrecitos
juegan a que no saben nada de mi muerte
como si mis muertos no vinieran
a darme aliento entre golpe y golpe
como si no escucharan los pasos decididos
de mis compañeros cuando el estallido blanco
de mi cerebro electrificado
y me alzan entre dos y me dejan.

Totalmente incomunicado
¿de quién? ¿de Dios?
¿de la victoria inevitable?
Pobres hombrecitos temblorosos.
Hemos decidido anunciarles
que la obscena liturgia que practican
es estéril y también suicida
pues el tiempo vendrá como la lluvia
con el estallido verde de los límites finales.