Sea, Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina

La SEA, Sociedad de escritores y escritoras de la Argentina

AUTORES

ARTURO CANEDO DEL OSO

ARTURO CANEDO DEL OSO desaparecido en la dictadura militar argentina

Arturo Canedo del Oso nació el 20 de enero de 1948. Era de origen español. Promotor de ventas, fue secuestrado en Capital Federal el 8 de diciembre de 1976. Era poeta.

Oración por mi madre


¡Señor! mi lengua es pobre y se traba mi pensamiento, no encuentro palabras pero trataré de rogarte con lo más puro y noble de mi ser.

Quiero pedirte, Señor, por ella, esa mujer que me crió y que, recuérdalo, fue la primera que me llevó hacia ti.


Bien sé que no tiene la belleza de Cleopatra ni la sabiduría de Salomón, pero ella sabe mostrarse bella y suave y procede con la sabiduría de la vida bien vivida.


Quisiera, Señor, que te llevaras cualquier cosa, aun las que más quiera con tal de que ella no sufra daño ni tenga adversidades.


Quiero que la hagas santa, pues en la que en este mundo hace las veces de confesora y encauzadora de nuestros problemas, aquellos primeros problemas que tanto nos afligen y que ella es, quizá, la única que los toma en serio y nos da una dosis de dulzura necesaria en esos nuestros primeros pasos en la vida y sus problemas.


Señor, sus calificativos son todos superlativos, y en ella las virtudes forman corona de gloria, por eso te pido que no la olvides cuando le toque presentarse ante ti para responder de sus actos, que serán todos buenos y merecerán tu premio.


Tú, Señor, que has visto a tu madre a tu lado desde la cuna, en un humilde pesebre, hasta el pie de tu cruz, en el más horrendo de los tormentos, tú que sabes lo que sufre una madre por su hijo, prémiala; no olvides que es una madre. Tú sabes que todas las madres del mundo, tanto las más grandes reinas como las mujeres de más pobre condición, todas son dulces como el almíbar pero valientes como leonas cuando se trata de sus hijos.


Por eso, Señor, te pido por todas las madres del mundo, en especial por la mía, para que vivan muchos años, y cuando el eterno descanso caiga sobre ellas, las premies en la medida de sus actos que son infinitamente valederos para la vida eterna. AMÉN