DÍA DE LA MUJER

La Trata de Personas destinada a la prostitución de mujeres está entre los negocios ilícitos que mueve más dinero en el mundo, junto a las drogas, la venta de armas y el tráfico de animales. La mujer es negociada, precisamente, como un lagarto overo o un carpincho y tratada al igual que estas pobres bestias. Mueren en el camino varias para que algunas sobrevivan, permaneciendo presas en jaulas prostibularias.

Mediante la lucha y la concientización se ha superado bastante aquel criterio que indicaba que si una joven lucía una bonita minifalda, que permitía lucir sus piernas, de alguna manera justificaba desde el piropo, hasta el abuso, e incluso a la violación. Lo irracional del caso es que hay centenares de causas judiciales en las cuales los magistrados, con su firma y sello, han hecho suyos estos enunciados del sentido común machista, otorgándoles rango de Fallos y Resoluciones de uno de los poderes del Estado.

Se suele destacar el importante avance que la mujer ha logrado en las actividades laborales y profesionales, sin embargo a nivel mundial todavía no se reconoce algo que va más allá de los discursos: la paga, el salario. Todavía queda un largo camino para reconocer que una gerenta debe cobrar lo mismo que un gerente; de nada sirven las palabras. Esto, aunque lamentable, sigue ocurriendo en empresas de todo tipo incluso en puestos de menor escalafón.

untitled

El Día de la Mujer es una conmemoración, no es un festejo. Por más que las cubramos de rosas en su día, a la jornada siguiente las espinas vuelven a rasgar la piel. En la indiferencia, en las miradas cómplices, en la sutil extorsión. Solo el lenguaje nos diferencia de los animales, pero aún parece ser que la diferencia de cuerpos, el peso específico de la fuerza bruta del hombre sigue dominando. Y aunque duela, se llega al extremo, en que buena parte de las mujeres suele reproducir, en la formación y en la educación que le dan a sus hijos varones, la matriz que las somete. Casi de manera inconsciente el molde repite y da forma a un continuo, cual huella en cemento fresco.

El único encuentro posible es vivir en un mundo de equidades, que si bien nunca estará exento de tensiones, éstas sean dirimidas en un concierto en donde los instrumentos sean sopesados en función de su aporte armónico, en una melodía de conjunto.

Miro en tus ojos mujer, el encanto, lo atractivo de lo opuesto. La tierra que se ahueca y me absorbe disfrutando de mi savia y luego crece y da el retoño. El fruto que soy a su vez de mi madre. Por eso, hazme ver la diferencia, rompe con tus palabras mis brazos tiranos y que exploten la manos de quien te hace daño. En tanto, aún no puedo mirarte a los ojos mujer. Mi cabeza gacha, rueda en el denigrante lodo de la vergüenza.

Edgardo Berón
Secretario General

Imagen tomada de: www.cinismoilustrado.com